Nuestra historia
CONOCÉ YVATEVE
Lo normal habría sido no conocernos nunca.
Éramos tres españoles con tres vidas diferentes que, por razones bastante parecidas, tomamos la misma decisión: dejar atrás España, recorrer más de 9.000 kilómetros y empezar de nuevo en Paraguay, con esa mezcla de ilusión, incertidumbre y miedo que aparece cuando no sabes muy bien qué te espera al otro lado.
Cada uno llegó para empezar su propia historia. Pero Paraguay tenía otros planes.
Nuestros caminos se cruzaron, la casualidad se convirtió en amistad y, con el tiempo, apareció algo que terminaría uniéndonos también profesionalmente.
Y, como muchas buenas historias, esta también empezó con un problema.
Buscar un inmueble en Paraguay era más complicado de lo que debería. No faltaban propiedades. Había miles, pero la oferta estaba dispersa y encontrar lo que buscabas podía convertirse en un ejercicio de paciencia.
¿Por qué seguimos buscando inmuebles así?
Empezamos a pensar en una forma más sencilla, rápida y natural de hacerlo.
Lo fácil habría sido crear otro portal inmobiliario. Y precisamente por eso no lo hicimos. Portales ya había.
En vez de pedir a la gente que cambiara sus hábitos, ¿por qué no llevar la búsqueda de inmuebles a una herramienta que prácticamente todo Paraguay ya utiliza cada día?
WhatsApp.
La idea estaba ahí: crear un buscador inmobiliario al que pudieras decirle lo que buscas hablando o escribiendo como lo harías con cualquier persona. Simplemente preguntar y encontrar.
Solo faltaba ponerle un nombre.
Y para encontrarlo volvimos al culpable de toda esta historia: Paraguay.
Elegimos una palabra en guaraní, uno de los idiomas oficiales del país que nos había juntado:
YVATEVE.
Significa “más alto todavía”.
Nos gustó porque hablaba de nosotros, pero también de lo que queríamos para el sector inmobiliario: conectarlo mejor, hacerlo más sencillo y llevarlo más alto todavía.
YVATEVE nació en Paraguay, pero queremos llevar esta idea por toda Sudamérica.
Así que sí.
Todo esto es culpa de Paraguay.
Y cada día tenemos más claro que deberíamos darle las gracias.